Polaroid Impulse AF

En otro artículo ya hablaré de mi relación con las cámaras instantáneas y mis primeras Polaroid pero, hoy vengo a presentar una de aquellas que llevaba tiempo queriendo probar y, finalmente, apareció la oportunidad, haces unos días, de hacerme con ella.

Hoy en día, salvo algunos modelos muy icónicos, estas cámaras son muy baratas de encontrar en Wallapop o cualquier otra plataforma de compra-venta. En este caso fue en Wallapop donde la encontré. Pero, vamos a verla.

La encontré por 25 euros y como siempre he pensado que quien guarda un trasto en su caja durante décadas ha de ser una persona cuidadosa (como yo), no me lo pensé y le dí al botón de comprar. Finalmente pagué 31,05 euros por ella.

¿Y por qué quería este modelo? Bueno, vamos a precisar esto un poco. Hace muchos años que tengo una Polaroid Image System. Es una cámara que salió al mercado para profesionales como arquitectos o forenses. Es realmente muy buena pero, usaba cartuchos específicos para ella. Los llamados Image, spectra (en EEUU) o 1200, pero estos cartuchos se dejaron de fabricar por la antigua Polaroid y la «nueva» Polaroid no los ha continuado, así que, hoy por hoy, es imposible conseguirlos. Y cuando sale alguno caducado a la venta suelen pedir unos 50 euros. Para 10 tomas no vale la pena, máxime cuando están caducados y lo más probable es que la batería esté agotada o que la química de la película esté estropeada.

Así que la Polaroid Image System se ha quedado como un trasto ornamental.

Para volver a usar las Polaroid tenía que buscar modelos de cámara que funcionaran con la película «600», que esta si que se fabrica por la «nueva» Polaroid. Es verdad que el resultado no es como el original de antaño y que el tiempo que tarda en acabar el revelado de cada una puede llegar a los 30 minutos. Además, en lugar de tener 10 fotos por cartucho solo tiene 8. Por no hablar del precio. Unos 20 eurazos, con lo que cada vez que le das al botoncito te estás gastando 2,5 euros por foto (416 de las antiguas pesetas). Pero, como soy un romántico de la fotografía…me dejo tomar el pelo.

Bueno pues, elegí este modelo porque las otras Polaroid que tengo son, la Polaroid Supercolor 635 CL y la Polaroid Close Up 636, las más extendidas de todas las que se hicieron. Y quiero aprovechar este comentario para aclarar, gracias al aporte que un gran amigo y compañero ha hecho en uno de los reportajes sobre Polaroids, que todas las cámaras en cuyo nombre aparece una cifra comprendida entre el 600 y el 699 implica que es una cámara polaroid abatible. Pero, ello no implica, como el caso que nos ocupa, que otras cámaras que no sean abatibles no usen la película Polaroid 600. Estas cámaras «no abatibles» tienen nombres específicos y no llevan ninguna cifra de las comentadas anteriormente.

Pero, ninguna de estas dos tiene una cosita que me gustaba mucho de la Polaroid Image System. El enfoque automático mediante sonar. Si. Lo han leído bien. Mediante sonar. como los submarinos o los murciélagos.

Pero, vamos a ver a la protagonista de esta entrada. Como se puede observar, me ha venido con toda la dotación original. Es algo que yo aprecio mucho cuando compro una antigualla.

Más adelante ya iré contando para que sirve cada cosa y esos detalles, que a mi me parecen importantes, si alguien se anima a comprarse una de estas.

Para mi hay dos tipos fundamentales de cámaras Polaroid, las fijas, o de una pieza, y las abatibles. Siendo las fijas las que siempre tienen la óptica y todos sus elementos de telemetría, fotometría y demás al descubierto, como la que nos ocupa. En cambio las abatibles se cierran para proteger esos elementos o bien se plegan por completo, quedando cerrada como si fuera un rectángulo macizo, que en nada se asemeja a una cámara de fotos, (como la SX-70 o la Polaroid SLR 680, de las cuales no tengo ninguna, aún).

Vamos a empezar a dar esas explicaciones que prometía más arriba. Y lo hacemos con algo que los modelos más sencillos de las Polaroid 600, vamos a llamarlas así ya que es la nomenclatura de su película y todas ellas suelen llevar una cifra comprendida entre el 600 y el 699 en el nombre que las define, no tienen.

En este modelo encontramos una rosca en la base de la cámara para poder usarla en un trípode. Esto parece una tontería pero, para mi, no lo es a la hora de tomar una fotografía de grupo en el que queramos salir (esto lo comentaremos más adelante) o para tomas que necesitemos que la composición no se vea afectada a la hora de apretar el botón, conservando las líneas horizontales y verticales de forma adecuada.

Cuando me refiera a un lado de la cámara, tomaremos como base su punto de vista desde la parte del visor, desde donde nos la encaramos para apuntar y hacer la foto.

Así que vamos a ver que nos encontramos en su lado derecho.

Ahí tenemos poca cosa. Deslizando esa palanquita hacia adelante se nos abrirá la tapa delantera inferior, donde inserteremos el cartucho con las películas. Hay que tener cuidado de no abrirlo cuando tenemos un cartucho puesto con películas porque, al hacerlo, se nos velarán todas ellas y, acuérdense, 2,5 euros por cada una echada a perder.

Pero, tengo que decir que yo lo he hecho en alguna ocasión para cambiar un cartucho empezado de una cámara a otra en una habitación completamente a oscuras y no ha habido problema alguno. Ni que decir tiene que antes de hacerlo hay que entrenarse bien para hacerlo con la única referencia de nuestro tacto. No es nada difícil y así podemos alternar varias cámaras con un solo cartucho.

Hay tres modelos que nos podemos encontrar de la Polaroid Impulse. Puede que hayan más pero, estos son los más habituales que encontraremos a la venta. Cierto es que cada cual buscará el que más se acomode a lo que le guste hacer con la cámará pero, yo siempre busco la más completa y compleja. En este caso que nos ocupa se trata de una Polaroid Impulse AF, tal como reza en su parte delantera. Pero, podemos encontrar también la Polaroid Impulse Portrait y la Polaroid Impulse, a secas.

Yo elegí esta porque me fascina el sistema de enfoque automático por sonar que inventó Polaroid. Pues bien, todas las que se anuncian con AF tienen este sistema de enfoque automático. Mas adelante ya hablaré sobre ello. Así pues, La «Portrait» está pensada para retrato, como su nombre indica y la «normal» pues, no dista nada de las más básicas de toda la vida que tienen el foco fijo, enfocando, más o menos, desde los 120cm hasta el infinito, aunque algunas, no se si en la familia Impulse lo tiene, tenían una palanquita para anteponer una lente de plástico delante del objetivo para hacer tomas enfocadas entre los 60cm y los tres metros (más o menos).

Veamos la parte frontal de la cámara, donde encontraremos casi todas las mandangas que tiene para deleite de los fotógrafos románticos, como yo.

Empezaremos en la forma que tenemos de poner la cámara en marcha. No tenemos ningún botón o palanquita para tal efecto. Para ponerla en funcionamiento tenemos que pulsar el flash hacia abajo para que se libere y al emerger retira la tapa del objetivo.

Una vez encendida veremos que el led que tenemos situado junto al disparador se pone un momento en color rojo y cuando ya está flash cargado cambia a color verde para indicarnos que ya podemos hacer la foto. El botón disparador tiene dos recorridos. En el primer «click» (a medio recorrido) acciona el enfoque automático por sonar (aunque nosotros no notaremos ni oiremos nada) y cuando lo pulsamos hasta el final dispara la foto. Esto es importante para que las fotos nos salgan bien enfocadas cada vez que tomemos una fotografía.

Ahora si. Vamos a ver que es cada cosa que tenemos en la parte delantera de la cámara.

Hablemos del sonar. Estoy seguro de que habrán razones técnicas que se me escapan por las que este sistema no ha prosperado más allá de estas Polaroid pero, es que me parece un sistema extraordinario. A ver, tengo claro que actualmente, con la cámaras que manejamos en esta última década, esta tecnología está mucho más que superada con los tipos de enfoque que tienen las cámara SLR o sin espejo de Nikon, Olympus o Canon pero, ¿qué pasa con las décadas anteriores? Estamos hablando de una tecnología desarrollada en los años 70. ¿Por qué el enfoque por sonar no se ha visto, que yo sepa, en ningun otro tipo de cámaras? No lo entiendo y espero encontrar por La Red a algún entendido en la materia que exponga una explicación. Estaré al quite.

Este sistema de enfoque se basa, al igual que en los submarinos y los murciélagos, como ya he comentado antes, en la emisión de unas ondas que cuando rebotan en un objeto y vuelven al receptor de la cámara, esta sabe con precisión a que distancia está dicho objeto o sujeto, accionando así el enfoque de la cámara a esa distancia. Bien pues, la explicación tampoco me parece tan compleja, a priori, como para no haber desarrollado la idea más allá.

Pero, esto no es la panacea del enfoque automático. La cámara siempre enfocará el sujeto más próximo que haya detectado el sonar por lo que tendremos que tener en cuenta, a la hora de fotografiar, que no haya nada más próximo a la cámara que lo que queremos fotografiar. También hay que tener en cuenta que este sistema tiene un rango de acción, como máximo, de unos 6 metros pero, tengamos claro para que tipo de fotografía se hicieron estas cámaras. Para fotografías familiares, de excursiones, retratos y demás tipos como cualquier cámara de mano de la época. Solo que esta, el revelado, lo hacía en el momento de tomar la fotografía.

Entonces, se preguntarán, ¿a que viene tanto asombro y admiración sobre este sistema? ¡Ay, amigos! Pues, resulta que, y esto las más avanzadas cámaras actuales no creo que puedan hacerlo, este sistema no necesita de la luz para funcionar. Si. Como lo están leyendo. Puede enfocar al sujeto en la más pura oscuridad que, mediante el disparo de flash, hará la foto correctamente enfocada. ¿Cómo se quedaron esos cuerpos, eh?

Y, hablando del flash, este no es posible desconectarlo. Esta cámara siempre disparará con flash. Tampoco es que nos vaya a traumatizar pues, en interiores siempre nos hará falta y en el exterior siempre dispondremos de un flash de relleno. ¿Y que hacemos cuando necesitemos imperiosamente anular el flash para un contra luz o tener una luz suave en un retrato? Pues, tirar de artesanía. Taparlo con algo opaco o translúcido según la necesidad. A la vieja usanza. Así que nadie se rasgue las vestiduras que estamos hablando de una cámara de hace 40 años.

Y ahora permitánme insistir en una cosa que ya he comentado antes. A la hora de querer comprar una cámara Polaroid con el sistema de enfoque automático, busquen siempre estos detalles para asegurarse de que la cámara dispone de él.

Además, todas las cámaras que llevan este sistema de enfoque automático por sonar viene indicado, de forma llamativa, en la propia cámara, ya que lo llevan los modelos de más alta gama de cada familia de cámaras Polaroid, independientemente de lo humilde que sea la familia (SX-70, 600, Image, Impulse…) y, por lo tanto, las más caras dentro de cada modelo.

Una característica que diferencia a esta Polaroid Impulse AF de su hermana Polaroid 670 AF (es un modelo de la familia 600) es su visor, o mejor dicho, su ocular del visor. En la Polaroid Impulse (independientemente de que sea este modelo AF, el Portrait o la «normal») el visor es generoso y muy cómodo, incluso con el uso de gafas, mientras que en la Polaroid 670 AF se mantiene el antiguo visor pequeño e incómodo de los modelos más antiguos de las abatibles.

Es tal el punto de comodidad del ocular y el visor que me ha permitido mostrarlo, sin mayor dificultad, con el móvil. Y les aseguro que disponer de un visor así se agradece enormemente.

Perdonen ustedes la rejilla que se ve en la foto. Es la mosquitera que tengo en la ventana de mi despacho.

Para ir terminando con la presentación de esta Polaroid Impulse AF veremos un par de detalles más. El primero es el botón que inicia un temporizador regresivo de 10 segundos y que el led que tenemos en la parte delantera de la cámara, justo encima del visor, nos informa de que ya ha empezado la cuanta atrás para la toma de la fotografía. Cuando termina la regresión, la cámara, enfoca mediante el sonar y dispara la fotografía.

¿Se acuerdan cuándo antes he mencionado la rosca que lleva la cámara para fijarla a un trípode? Pues, aquí tienen unos casos prácticos de su uso. Para hacer una fotografía de grupo en la que queramos salir en ella, para hacernos un auto retrato o para que ningún movimiento involuntario nos estropée la composición de la foto (recuerden aquello de los 2,5 euros por foto), es tan fácil como fijar la cámara al trípode y pulsar el botón del temporizador regresivo de 10 segundos.

Y terminaremos con el contador que nos indica cuantas fotografías nos quedan en el cartucho. Pero, hoy por hoy, no nos sirve de mucho porque este contador se pone en el número 10, que es el número de exposiciones que contenía un cartucho original Polaroid de antaño, cada vez que cambiamos el cartucho por uno nuevo. Los cartuchos que se venden hoy para las cámaras Polaroid (sea cual sea el modelo, ya sea antiguo o de las modernas) son de 8 exposiciones por lo que cuando el contador nos indique que aún nos quedan dos fotografías, realmente ya habremos tirado la última en el número 3.

Pues amigos, esta es la Polaroid Impulse Af. Actualmente es la mejor Polaroid que tengo, solo superada por la Polaroid Image System que ya no podré usar nunca más por no disponer de cartuchos en el mercado. Si dan con una a estos precios irrisorios por los que se venden, no lo duden. ¡Pruébenla! Aunque solo sea un cartucho. Y salgan a hacer fotografías como se hacían antes, pensando muy bien en que vale la pena gastar esos 2,5 euros cada vez que aprienten el botón.

Veamos algunas fotografías tomadas con la Polaroid Impulse AF

Como esta vez quería hacerlo bien, he querido hacer las mismas fotos con la Polaroid Impulse AF con las tres opciones de compensación de exposicion. Estas son las fotos tomadas en interior, por la noche con la luz de bombillas incandescentes del techo. Están tomadas a unos 2,4 metros de distancia.

Aunque en un principio usé la aplicación que Poraroid tiene disponibre en el Play Store, no me gustó como quedaban y, además, es muy difícil conseguir que la escanée correctamente. Así que,finalmente, ha optado escanearlas a la vieja usanza, con el escáner de la impresora, consiguiento, de este modo, que se vean tal y como se ven realmente la fotos tomadas y reveladas por la propia cámara.

Vamos a empezar con la foto tomada con la cámara con sus valores por defecto, esto es con la palanquita de la compensación de exposición en el centro.

Como bien escribí en la foto, quedó más oscura de lo que me hubiera gustado, así que repetí la foto con la palanquita de la compensación de la exposición en la posición de la flecha sin relleno. Yo a esta compensación la he llamado +1.

Efectivamente, la foto salió algo más clara, con algo mayor de exposición. así que ya puestos quise probar poniento el selector en el lado contrario, donde está la fechita oscura. A esta compensación de la exposición la he llamado -1.

Sin ninguna duda la diferencia salta a la vista. La foto ha quedado notablemente subexpuesta.

Veamos ahora el comportamiento de la cámara en el exterior, un día muy soleado de marzo, con el sol a mi espalda.

Como hemos hecho más arriba, empezaré con la fotografía tomada con los parámetros por defecto. Recordemos que el flash, en esta cámara, siempre se dispara.

El escaneo de las fotografías no hacen justicia a las mismas. En esta serie de tomas, vistas en la pantalla del ordenador puede apreciarse, según mi parecer, que la mejor toma es la que subexponemos a -1. Sin embargo, con las fotografías originales en la mano, resulta ser esta toma, con los parámetros por defecto, la que mejor se ajusta a la realidad.

En esta ocasión, al contrario de lo acontecido cuando las fotos eran en el interior, cuando le damos la máxima exposición, la foto queda demasiado sobre expuesta, haciendonos perder la toma (y 2,5 euros, no lo olvidemos).

Sin embargo, viendo las fotografías tal cual salen de la cámara (a la media hora, más o menos), es la toma con la mínima exposición que nos permite la cámara la que, a mi parecer, resaltan algo más los colores, aumentando la saturación de los mismos y consigue dotar a la foto de cierto volumen.

En las fotografías que he hecho esta mañana para ilustrar el comportamiento de la cámara en el exterior, salen ciertos artefactos en el margen inferior de la imagen. Al principio pensé que sería cosa del cartucho utilizado anteriormente pero, ante la posibilidad de que fuera un problema de la cámara, he limpiado los rodillos con alcohol isopropílico esta mañana, antes de insertar el nuevo carrete, por lo que, efectivamente, es la cámara la que los provoca, así que buscaré otra en Wallapop para sustituirla. Si, ya lo se. Pero, soy así de tiquismiquis, y para lo que cuestan…Un saludo y muchas gracias.

Sergi
Author: Sergi

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