Nokia 6100 (14 de septiembre de 2002)

Este teléfono tonto lo tuve a principios de los 2000. Más o menos entre 2002 y 2003. Ya por aquel entonces me parecía un pequeño gran teléfono pues, de los que había en el mercado, sería de los más pequeños y manejables. Cabía en cualquier bolsillo y era muy duro. No recuerdo donde lo compré o lo que me costó pero, es un teléfono que siempre he tenido presente por su comodidad.

Recuerdo que en esas fechas empezaba a nacer la tontería de tener una cámara de fotos en el móvil y existía un accesorio para este pequeño móvil para conectarle una cámara externa que yo compré y puede que la usara una o ninguna vez. Algunos de gama superior y de otros fabricantes osaron llevar la cámara integrada en el propio teléfono. ¡Qué atrevimiento!

Este que ven aquí, lo compré en un mercachuflo por 3 euros. Solo el teléfono con su batería. Al abrirlo encontré insertada una tarjeta SIM de Movistar, por lo que era de la misma operadora que uso, y vi que la batería no estaba hinchada así que, por lo que me pedían por él, no iba a quedarme con la duda. Y como pueden ver, fue una compra estupenda. Lo puse a cargar y todo perfecto.

Como estoy intentando ir probando estos teléfonos tontos en orden cronológico pues, ha sido el siguiente, después del Nokia 6210 del 2000, para cargarlo y usarlo como móvil habitual hasta que se agote la batería. Así que le he puesto mi SIM, la batería cargada a tope y ha funcionar.

El tiempo ha empezado a contar a partir del día 12 de febrero de 2024 a las 7 de la mañana ya que una vez cargada la batería el día anterior, lo apague para que no contara el tiempo. Ahora mismo lleva en uso casi 11 horas, con la recepción de dos mensajes y he efectuado dos llamadas y sigue marcando máxima carga.

También he estado un rato trasteando en sus menús y configurándolo a mi gusto.

Después de 22 años, sigue siendo uno de los teléfonos más cómodos que he tenido hasta ahora. Por manejable y pequeño. Y así lo certifican las 97 horas y 10 minutos en los que ha estado funcionando hasta agotarse por completo la batería. Durante 4 días, una hora y 10 minutos lo he usado como móvil habitual y la experiencia ha sido muy satisfactoria. Todos los bolsillos son grandes para este pequeño y super sencillo móvil.

La descarga de la batería no ha sido lineal. Le cuesta mucho perder la primera rayita de carga cuando está cargada al máximo pero, las siguientes las va perdiendo bastante menos tiempo. La primera rayita la perdía pasadas 48 horas de uso. A las 79 horas de uso aún le quedaban 2 rayitas de carga pero, a las 87 horas ya no le quedaba ninguna y me dió el primer aviso de batería baja, eso era a las 21:30 del 15 de febrero. Aún aguantó otras 10 horas pero, coincidieron, la mayoría de ellas, con la noche y, aunque en marcha, no tuvo uso. De hecho el día 16 de febrero a las 8:10 de la mañana fue cuando los tres pitidos indicaron que la batería ya no podía mantenerlo «despierto». Todo un campeón.

Eso sí. Es un móvil única y exclusivamente para llamar, ser llamado y para intercambio de mensajes SMS. No tiene ningún extra, más allá del juego de la serpiente y alguno más que no he probado. A mi me ha ido bien para el tema de retomar las llamadas a mi gente, lo cual no sucedía desde que tuve acceso a Whatsapp, por allá 2013, creo.

Le toma el relevo, esta semana, el Nokia 6600 de 2003. Con este empieza la carrera hacia la «inteligencia» y la «intelectualidad» de estos odiosos dispositivos. Pero, eso será en la próxima entrega.

Sergi
Author: Sergi

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